Consejos fáciles para liberar a tu mente de las preocupaciones

Estamos en plena primavera, los ánimos se revuelven, la crisis, el calor y esas preocupaciones que nos abordan en el día a día. Estas preocupaciones son positivas cuando sirven para resolver un problema, pero no lo son cuando solo aportan angustia y estrés.

Te escribo unos consejos “fáciles” para aprender a liberar tu mente de las preocupaciones:

Acéptate a tí misma, admite tus debilidades, ríete de tí misma. Es importante que empecemos a aceptarnos, querernos y valorarnos a nosotras mismas. Si estás insatisfecha contigo misma, te preocuparás por todo y la vida te parecerá un camino lleno de problemas. Sin embargo, si te asumes y aceptas como eres, serás consciente de de los puntos de tu personalidad que debes mejorar y podrás potenciar tus capacidades. Respeta tus necesidades, escucha tus emociones y hazte responsable de tu felicidad.

Saborea los pequeños placeres que tienes a tu alcance. Busca la sencillez. Ya se que, a veces, nos apetecería tirarnos en paracaídas o darnos un baño en una playa del Caribe… pero, mientras tanto, tenemos muchas posibilidades que están a nuestro alcance: escuchar nuestra música preferida, ver el atardecer desde nuestra ventana, tomar un café en una terracita cerca de tu casa… Son pequeñas gratificaciones que están ahí y que no valoramos en nuestro día a día. Mira a tu alrededor y seguro que encuentras estos pequeños placeres que son ya tuyos.

Combate el aburrimiento. Piensa qué te apetece hacer en la medida de tus posibilidades: invitar a tu vecina a casa, irte a dar un paseo al aire libre. Busca siempre ocupar tu tiempo en algo que te guste. Lo esencial es que esos ratos no los desperdicies rumiando problemas que no te llevan a ninguna solución y ya sabes, tu tiempo es muy valioso.

Respira bien. Si respiras superficialmente tu organismo recibe menos oxígeno. Toma y expulsa el aire lentamente y a un ritmo constante a través de la nariz. Expande el abdomen, retiene el aire y expulsa poco a poco como si inflaras y desinflaras un globo. Así utilizas mejor el diafragma y te hará sentirte mejor. Si practicas durante unos minutos todos los días la respiración consciente, te acostumbrarás a tranquilizarte ante una situación conflictiva.

Descansa lo necesario. Establece una rutina antes del sueño: pijama, lávate los dientes, crema, una infusión… y a dormir. A nuestro organismo le ayuda hacer siempre lo mismo para que todas estas acciones nos vayan acercando a conciliar el sueño.

En próximos días iremos ampliando estos consejos. Mientras tanto, ya sabes, libera tu mente!!!

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